Generación distribuida en México: 5,189 MW y más de 600 mil solicitudes
Más de seiscientas mil solicitudes atendidas. Esa es la cifra oficial más reciente sobre la generación distribuida en México, según las estadísticas de la Comisión Nacional de Energía (CNE). Los datos tienen corte al cierre de 2025. En total, el país suma 5,189.71 MW en centrales eléctricas menores a 0.7 MW, casi todas solares.
Detrás de esos números hay techos de casas, tiendas, bodegas y naves industriales. Por eso, entender cómo se reparte este mercado ayuda a quien instala, a quien vende y a quien decide qué equipo comprar.
Qué es la generación distribuida en México
En pocas palabras, es la electricidad que se produce cerca de donde se consume y que se conecta a la red de distribución. La Ley del Sector Eléctrico la define como la generación en centrales con capacidad menor a 0.7 MW, interconectadas a un circuito de distribución.
Además, la misma ley considera a estas centrales como Generadoras Exentas. Es decir, no necesitan permiso de generación. El trámite principal es la solicitud de interconexión ante la CFE, que opera la red de distribución.
El límite de 0.7 MW está vigente desde la ley de marzo de 2025. Antes, el tope era de 0.5 MW. Así, un proyecto comercial o industrial mediano hoy cabe dentro del esquema sin pasar por el proceso de permiso.
Los números más recientes de la CNE
El reporte de la CNE cubre el periodo de 2007 a 2025 y mide las solicitudes de interconexión de centrales menores a 0.7 MW. Con corte al segundo semestre de 2025, la generación distribuida en México presenta esta fotografía:
- 600,651 solicitudes atendidas.
- 5,189.71 MW de capacidad asociada.
- 5,164.98 MW de energía solar fotovoltaica, el 99.52% del total.
- Una capacidad promedio de 8.64 kW por solicitud.
De hecho, las demás tecnologías casi no aparecen. Biogás, biomasa, cogeneración y energía eólica suman juntas menos de 25 MW.
También vale mirar la velocidad. La CNE calcula un crecimiento anual compuesto superior al 40% desde 2017, tanto en solicitudes como en capacidad. En otras palabras, el mercado se duplicó aproximadamente cada dos años durante ese periodo.
El techo pequeño manda, pero no está solo
La medición neta es el esquema dominante. Reúne 593,607 solicitudes y 5,113.14 MW. Dentro de ella, los sistemas de hasta 50 kW representan el 98.23% de las solicitudes y suman 3,251.46 MW.
Sin embargo, la otra punta del mercado pesa más de lo que parece. Los sistemas de entre 250 y 500 kW son apenas el 0.40% de las solicitudes, pero aportan 989.02 MW. Es decir, casi una quinta parte de la capacidad en medición neta está en proyectos de mayor tamaño, típicos de comercio e industria.
Por lo tanto, la generación distribuida en México tiene dos caras. Una es el gran volumen de sistemas residenciales. La otra es un grupo pequeño de proyectos medianos que concentra capacidad. Cada una pide una conversación de venta distinta.
Dónde crece la generación distribuida en México
Jalisco lidera con 99,949 solicitudes y 747.67 MW, el 14.41% de la capacidad nacional. Le siguen Nuevo León, con 543.91 MW, y Chihuahua, con 392.68 MW. Completan los cinco primeros lugares Guanajuato, con 358.46 MW, y Coahuila, con 247.12 MW.

Así, el mapa de la generación distribuida en México combina dos zonas. Por un lado, el occidente y el Bajío. Por otro, los estados del norte con fuerte actividad industrial. Para un distribuidor, esto ayuda a decidir dónde poner inventario y dónde capacitar instaladores.
HLo que una solicitud atendida dice y lo que no dice
Aquí vale una precisión sobre cómo se mide la generación distribuida en México. El indicador mide solicitudes de interconexión, no sistemas en operación ni energía generada. Por eso, conviene leerlo como un termómetro del mercado y no como un censo de techos.
También importa el calendario. La CNE publica estas estadísticas cada semestre, algunos meses después del corte. Por eso, el dato más reciente disponible hoy corresponde al cierre de 2025.
Además, quien compare con años anteriores debe recordar que hasta 2024 el límite era de 0.5 MW. Una serie larga mezcla, por lo tanto, dos reglas distintas.
Qué significa para integradores y distribuidores
Primero, el volumen está en el techo pequeño. Para el integrador, eso significa muchos proyectos, poco margen por proyecto y una reputación que se construye cliente por cliente. Un módulo que falla en el año cinco cuesta una visita, un reemplazo y una recomendación perdida.
En segundo lugar, los proyectos de 250 a 500 kW concentran capacidad. Ahí el cliente pregunta por garantía, por respaldo del fabricante y por desempeño medido. En consecuencia, el distribuidor que atiende ese segmento necesita marcas que respondan con documentos y no con promesas.
Finalmente, la generación distribuida en México ya es un mercado maduro. Con más de 600 mil solicitudes atendidas, el cliente final suele conocer a alguien que ya instaló paneles. Por eso, la pregunta deja de ser si conviene y pasa a ser qué equipo dura más.
Cómo elegir el módulo para la generación distribuida en México
Un sistema en el techo se diseña para operar 25 años o más. Por lo tanto, el precio del módulo el día de la compra dice poco sobre el costo real del proyecto. Lo que pesa es cuánto produce el panel con el paso de los años y quién respalda la garantía.
En DMEGC Solar trabajamos con tecnología N-type, pensada para perder menos potencia con el tiempo. Nuestra garantía de potencia llega hasta 30 años. La pérdida máxima es de 1% en el primer año y de 0.35% por año después.
Detrás de esa garantía está el Grupo Hengdian, fundado en 1975. DMEGC nació en 1980 en materiales magnéticos y entró a la energía fotovoltaica en 2009, con escala industrial para responder durante décadas.
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